domingo, 30 de septiembre de 2012

La importancia de la expresión oral como estrategia de comunicación, en el contexto de la Pedagogía de la comunicación.

La importancia de la expresión oral como estrategia de comunicación, en el contexto de la Pedagogía de la comunicación. Equipo formado por: Radamés Castillo Cristina Félix Marlen Fernández Plantel Misiones Análisis de los Vídeos: En el discurso del Rey, se aprecia claramente como su equipo de respaldo le indica lo que tiene que decir en su discurso para que este “suene” bien, es decir, para que resulte creíble, para que impresione aún en tiempos difíciles como son la época de guerra. Lo difícil de esto es hablar de cosas desagradables que aún en esos casos, den esperanza. Se aprecia claramente como es dirigido en cambios diferentes de voz, según el contenido de las frases. Al final hasta le aplauden en su primer discurso durante la guerra y parece que todos quedan satisfechos. Este discurso nos hace pensar que según como se digan las cosas, serán los resultados; por ejemplo en un aula, a los jóvenes se les debe motivar y mejorar la forma en que nos se dirigimos a ellos, para que entiendan mejor los contenidos y la clase no se torne incomprensible y aburrida. En el vídeo el amor tiene dos caras se aprecia un maestro impartiendo clases de matemáticas en la cual sus alumnos se ven aburridos, faltos de interés y sin poner nada de atención, al maestro le aconsejan que debe relacionarse más con los muchachos, que se relaje, suelte, se divierta, le ponga humor, lo animan a que de la clase como contando un cuento, ya que de la forma en que imparte la clase resulta poco o nada provechosa, como si el resolviera los problemas para sí mismo. Esto del vídeo, lo vemos frecuentemente en aulas, donde a veces es difícil captar la atención de los alumnos sobre todo en materias como física, matemáticas o química. Necesitamos estudiantes y docentes que sepan expresarse con fluidez y claridad, con óptima pronunciación y entonación, que empleen con pertinencia y naturalidad los recursos no verbales (mímica, gestos, movimientos del cuerpo), que se hagan escuchar pero que también escuchen a los demás. Es necesario entonces que reivindiquemos la enseñanza de la comunicación oral, en situaciones formales e informales, por eso es que se propone desarrollar capacidades para la conversación, el diálogo, el debate, el relato, la presentación de informes orales, entre otras formas de la comunicación oral. Estos eventos serán útiles para que los estudiantes posean herramientas que les posibiliten interactuar con los demás en los estudios superiores, en el mundo del trabajo o en la vida ciudadana. La sociedad de hoy exige una eficiente capacidad comunicativa. Las posibilidades de trabajo, estudio, relaciones sociales y superación dependen, en buena parte, de nuestra capacidad para interactuar con los demás, teniendo como herramienta fundamental la expresión oral. Es necesario entonces que la escuela contribuya a fortalecerla, especialmente en los siguientes aspectos: • Articulación correcta, de modo que la pronunciación de los sonidos sea clara • Entonación adecuada a la naturaleza del discurso • Expresión con voz audible para todos los oyentes • Fluidez en la presentación de las ideas • Adecuado uso de los gestos y la mímica • Participación pertinente y oportuna • Capacidad de persuasión • Expresión clara de las ideas La mejor manera de desarrollar estas habilidades es participando en situaciones comunicativas reales. Las clases, dejan de ser, entonces, una aburrida presentación de conceptos y teorías para ceder su lugar a actividades dinámicas y motivadoras, como juego de roles, dramatizaciones, debates, talleres de expresión oral, diálogos, conversaciones, declamaciones, etc., que permiten, además, el desarrollo de la creatividad y el juicio crítico para la toma de decisiones y la solución de problemas. Los conocimientos adquieren sentido en la medida que contribuyen a fortalecer el desarrollo de las capacidades, por eso es que las reflexiones teóricas (conceptos relacionados con la coherencia, la cohesión, adecuación, aspectos gramaticales imprescindibles, etc.) surgirán como producto de la práctica comunicativa, y no como una presentación aislada y descontextualizada. La expresión oral también implica desarrollar nuestra capacidad de escuchar para comprender lo que nos dicen los demás. A menudo hemos escuchado hablar de buenos lectores, excelentes oradores y magníficos escritores; sin embargo, muy rara vez y quizá nunca, hayamos escuchado hablar de un buen oyente (Cassany, 2000). La comprensión de textos orales se fortalece cuando participamos frecuentemente en situaciones reales de interacción, como conversaciones, debates, audiciones diversas, lo cual pasa necesariamente por la adquisición de actitudes positivas para poner atención en lo que dice el interlocutor, respetar sus ideas y hacer que se sienta escuchado. Una sociedad que aspira a la tolerancia y a la convivencia pacífica y armoniosa, tendrá como uno de sus propósitos esenciales desarrollar la capacidad de escucha de sus habitantes. La comunicación, es un proceso complejo y global del que la educación es solo parte y el lenguaje verbal, uno de sus componentes, aunque quizás el más significativo y eficaz para el ser humano. Dentro de la comunicación verbal, la oral merece una atención especial en todas las instituciones educativas, ya sea por la frecuencia de uso (siendo esta mayor que el de la escrita) como también porque la tradicional falta de sistematización de los procesos y formalizaciones de la enseñanza y el aprendizaje en este campo, exige un innovador esfuerzo en cuanto al rigor metodológico para el diseño de materiales didácticos específicos, así como para la concreción de los instrumentos de evaluación. Siendo el proceso docente educativo el que prepara a los estudiantes para insertarse en una sociedad democrática como la nuestra, cuyos principios se sustentan en la participación activa, la tolerancia, el respeto para una convivencia plural que reclama la práctica en la toma de la palabra, el diálogo y la escucha. En la enseñanza –aprendizaje hay que tener en cuenta la lengua actual, permitiéndole al docente elevarse desde la realidad lingüística inmediata, próxima, real que utiliza el alumno como usuario de la lengua, hasta los niveles en que este perciba que la lengua puede convertirse en una gran obra de arte. La enseñanza-aprendizaje se realiza como un diálogo real y fructífero, basado en la convicción de que los hábitos verbales son modificables y por consiguiente, mejorables. Para perfeccionar la didáctica de la lengua oral se ha de ir a cinco direcciones fundamentales: 1. La determinación de estrategias metodológicas diferentes según los tipos de comunicación oral. 2. Trazado de acciones didácticas que posibiliten la adecuación del uso lingüístico a circunstancias de improvisación. 3. Atender a un equilibrio de calidad idiomática y efectividad comunicacional. 4. Establecer relaciones entre gramática y oralidad. 5. Atender al papel de la interdisciplinariedad en el perfeccionamiento de la expresión oral. La determinación de estrategias metodológicas diferentes según los tipos de comunicación oral: Los tipos de comunicación oral más frecuentes en la práctica de la clase son: exposiciones previamente elaboradas y conferencias, con el fin de lograr seguridad comunicativa, búsqueda de expresión coherente, ampliación del repertorio léxico-semántico, adiestramiento en artículos diferentes, tipos de informaciones. La expresión oral por lo general es dinámica, expresiva innovadora. Cobra en ella gran importancia el acento el tono y la intensidad dados a cada palabra o frase, porque atraen o refuerzan la atención del oyente. La modulación de la voz, los gestos los movimientos de nuestro rostro y cuerpo, ayuden a comprender el verdadero significado del discurso; también influyen la intensión y el estado de ánimo de quién habla. En la expresión oral se reflejan las variedades lingüísticas geográficas, sociales y de estilo, que ponen de manifiesto la procedencia y la cultura de quién se está expresando. La expresión reflexiva: La función es la de atraer, conversar o persuadir al oyente, La estructura del texto y la propia construcción sintáctica están más elaborados en la expresión oral espontánea. El vocabulario es más amplio, escogido y variado. El registro lingüístico tiende a ser culto. Cuando conversas estás entablando un diálogo, la forma de comunicación más directa en el que uno habla y otro responde, rebatiendo, refirmando o completando los planteamientos que se presentan. Es además un método ideal par a conocer a los demás e intentar solucionar problemas. Quizás en el mundo actual se echa en falta algo más de diálogo. El diálogo, forma bipersonal básica de comunicación humana, es usado a diario y de forma espontánea durante de la clase, favoreciendo con su uso la socialización y el desarrollo de pautas de convivencia, así como también puede despertar interés por la transmisión oral. El docente puede trabajar una narración, descripción, dialogó o una exposición sobre temas que causen inquietud en el alumno, y podrá observar como utiliza su lenguaje cuando hable sobre estos temas, que tan fluido es y la naturalidad con la que se expresa. Por lo tanto, existen diferentes maneras de trabajar la expresión oral en el aula y habilitar el lenguaje del alumnos, lograr que el pueda entablar una comunicación en diversos contextos, animarlo a la reflexión de los que transmite y la forma en cómo quiere darlo a saber. De ahí que nuevamente hagamos hincapié en papel tan fundamental del docente y de las estrategias oportunas que trabajará en su aula. Bibliografía http:www.monografia.com/trabajos72/comunicación-educativa/comunicación-educativa2.shyml. Expresión oral, wikipedia- http://es.wikipedia.org/wiki/Expresi%C3%B3n_oral http://www.gestiopolis.com/administracion-estrategia/comunicacion-oral-importancia-procerso-docente.htm#mas-autor.

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